Todo evento requiere de un protocolo y aquí os vamos a aconsejar sobre todo lo necesario para ser una invitada perfecta en una boda de día y  resolver todas la dudas que puedan surgir.

La invitación a una boda siempre es sinónimo de alegría pero también de inseguridad. Porque a veces se tiene muy claro cómo se va a ir y otras en las que la inspiración brilla por su ausencia o no se sabe si es adecuado lo que se tenía en mente.

Es fundamental sentirse cómoda con lo que se vaya a elegir y no tener la sensación de ir disfrazada, es muy importante saber el lugar dónde se va a celebrar la boda, si es civil, que admite más licencias, o religiosa, en las cuales, hay que llevar los hombros tapados y poco escote dentro de la iglesia, aunque se "puede" resolver con un chal, una pasmina o una blazer.

También se debe de tener en cuenta y saber el lugar que ocupamos. No es lo mismo ser una persona  allegada a los novios que alguien que va por compromiso.

Así que empezamos a daros las claves para ser la invitada perfecta.

En cuanto a la vestimenta, se debe optar por vestidos cortos o por debajo de la rodilla, trajes de chaqueta, tanto con falda como con pantalón, también se puede aceptar el mono, que también se puede usar para bodas de tarde. 


Aunque no es habitual el uso de trajes o faldas largas en las bodas de mañana, reservándose esa licencia a la madrina, en el enlace de Megan Markel y Enrique de Inglaterra, muchas de las invitadas optaron por trajes largos y tocados, demostrando que se pueden saltar las reglas protocolarias.


En cuanto al color, no se debe ir ni de blanco ni de negro. Se debe optar por telas sencillas, descartando las lentejuelas y tejidos similares. Sin embargo, Naty Abascal, un icono de la moda internacional, optó en la boda de Verónica Cuevas por la mezcla de tonalidades y tejidos.

 En las bodas de mañana, el protagonismo debemos dárselo al tocado, como puede ser una pamela, un tocado joya, diademas con plumas, las cuales están adquiriendo mucho protagonismo al igual que las maxi flores, otras de las principales elecciones en la actualidad.

Ejemplo de elegancia y de saber cómo se lleva un tocado es Paloma Cuevas en prácticamente todas las bodas que asiste,como demostró, por poner un ejemplo, en la boda de Eva González y Cayetano Rivera con un maxi tocado de Philip Treacy y vestido de Lorenzo Caprile.


Otra de las mujeres elegantes por naturaleza y que nunca falla, es Carolina de Mónaco, siempre impecable

 

Muy comentada fue la sencillez y la elegancia de Eva González en la boda de Lourdes Montes y Francisco Rivera, donde optó por un vestido de Antonio García y una pamela de paja de Tolentino, sin ningún adornos, donde se demostró que muchas veces, menos es más.